Eritrea es considerada por los organismos internacionales uno de los países más represivos del mundo: servicio militar indefinido, ausencia de libertades civiles y persecución política sistémica. Como resultado, los ciudadanos eritreos tienen en Europa y en España una de las tasas de reconocimiento de asilo más altas —superiores al 80%— porque los tribunales y la OAR reconocen que muchos no pueden regresar de forma segura.
La solicitud de asilo para ciudadanos eritreos debe presentarse cuanto antes. Si llevas más de 3 años en España sin haberla solicitado, el arraigo social puede ser una alternativa, aunque se pierde la ventaja de la protección internacional. Eritrea tampoco pertenece al Convenio de La Haya, añadiendo complejidad documental.