El arraigo social es una autorización de residencia por circunstancias excepcionales que permite a personas extranjeras que llevan al menos 3 años viviendo en España de forma continuada obtener un permiso de residencia y trabajo de 2 años.
Es la modalidad de arraigo más solicitada porque no exige tener contrato de trabajo previo: basta con demostrar la permanencia y los vínculos con el país mediante un informe de arraigo emitido por el ayuntamiento.
Una vez concedida, podrás trabajar por cuenta propia o ajena, renovar tu residencia y avanzar hacia la larga duración y, con el tiempo, la nacionalidad española.